CUANDO EL AGUA SE CALIENTA

domingo, mayo 16


Para que nazca el día la noche llega a su fin, para que el sol nos alumbre con sus rayos, las estrellas y la luna se esconden.
Todo tiene un límite en la vida, todo tiene un principio y un fin, solo el creador no tiene principio ni fin simplemente Él es. Al pensar en este principio y al aplicarlo en la conducta personal principalmente en nuestro carácter, hay mucho que aprender al respecto.
El límite o el preámbulo del fin, donde el tiempo parece detenerse, donde el agua hierve y el crepúsculo aparece, suceden muchas cosas, a veces positivas y a veces negativas, segundos de suspensos, de dudas y temores donde el pensamiento y las emociones del corazón se agitan.
La sinapsis se vuelve más ligera que nunca, en ese punto me he preguntado en muchas ocasiones ¿Qué debo hacer? ¿Cómo mantener el pensamiento positivo en ese momento hostil? ¿Cómo mantener la cordura y la sensatez? cuando llega la ira, el enojo, y como dijera mi abuelo “se te subió el indio”
O “ se te trepo el garrobo al palo” para expresar precisamente esa conducta que se llama enojo o llegar al limite de algo que ya no me agrada, si no que al contrario me repugna, me hace fruncir el rostro, cambiar el color de mi piel
¿Que hacer en ese momento? Que en muchas ocasiones me roba la paz, la tranquilidad y me envuelve en una nube de dudas y temores.
Medito en las palabras que una magnifica verdad espiritual que dice:
“Airaos pero no pequéis, no se ponga el sol sobre vuestro enojo” (Efesios 4.26)
No es negativo el enojarse, lo negativo es dejarse arrastrar por ese enojo, cruzar ese limite prohibido y es que cuando el agua hierve y manipulamos mal el recipiente que la tiene nos quemamos. De la quemadura viene el dolor, que por naturaleza el ser humano trata de evitar a toda costa.
Cuando llegue a ese momento limite, a ese momento hostil, a ese final de la autopista, controle muy fuerte sus emociones, sea paciente, tenga paz y no permita que llegue la noche y usted con ese huésped negativo abrigándolo en lo más profundo de su corazón. Puede enojarse mucho, airarse hasta el cansancio, que se le suban los indios y los garrobos al palo, pero no traspase esa senda prohibida no camine por esa calle del pensamiento negativo, porque allí la ira es permanente, en ese lugar el agua hierve todo el tiempo, y cuando lo hace se cae y quema la piel.
Respire profundo y alimente su mente con un soplo del pensamiento positivo, este trae paz y tranquilidad a su agitado corazón.

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